martes, febrero 06, 2007

 

Sobre la consistencia y otros delirios

El otro día un viejo (no pun intended :-))) y gran amigo, me precavía sobre mi declaración de inconsistencia en algún artículo anterior, inmerso como estoy en el contexto de búsqueda de trabajo que mis más allegados conocen. Puestos a reflexionar, el tema de la inconsistencia es más resbaladizo de lo que parece y puede llevarnos por caminos ciertamente insospechados. Estoy entendiendo aquí como concepto de consistencia lo mismo que sería coherencia, es decir, el comportarse uno de forma determinista con arreglo a una serie de normas, reglas o valores, llamémoslo como sea.
Se plantean dos hipótesis que vamos a explorar:
Este tema da mucho juego. El que se siga reconociendo aún así consistente, que repare en que nunca podrá decidir si está loco o no, por ejemplo, ya que los locos se comportan "consistentemente" aunque sea a un nivel mental que no nos permite predecir cómo van a actuar. Y este es el peligro que tiene pretender ser consistente a toda costa... Ya digo que es un tema con ramificaciones inquietantes, pero lo voy a dejar aquí (de momento) y que cada uno se inquiete a su manera.

Comentarios:
Hola, estreno identidad, y ese oscuro usuario anónimo ha pasado a la historia. A partir de ahora soy un peón más en el entramado del universo Google.
Dios salve a la masificación.

Yo no sé si es casualidad o lo has hecho a propósito, pero esto suena al primer Teorema de Incompletitud de Gödel. ¿no?. Pero en vez de aplicarlo a sistemas axiomáticos de Lógica de Primer Orden, lo haces a sistemas éticos. Juas, qué parrafada.
Pero hombre, si Gödel demostró que no hay sistemas axiomáticos completos, y hablamos de matemáticas, ¿cómo van a haber sistemas completos en ética, que es una ciencia cien por cien empírica?

Y en el fondo todo se resume en algo del sentido común: la verdad absoluta no existe.

Qué le vamos a hacer.

Saludos.Jerm
 
Pues sí, amigo Enrique, por una vez está Vd. de acuerdo conmigo (conscientemente, en otras cosas también lo está pero no quiere reconocerlo). Esta serie de pensamientos que tengo últimamente han sido catalizados (porque algunos ya me habían pasado a mi por la cabeza) por la lectura de el muy recomendable libro Gödel, Escher, Bach un Eterno y Grácil Bucle, también en inglés a una cuarta parte del precio, y luego quieren que la gente lea...
Por cierto yo lo voy a tener que releer dos ó tres veces, porque es un libro que lo requiere... Pero de momento lo dejaré descansar, para que repose.
 
No existen sistemas completos de ética, pero la gente necesita consistencia en sus vidas. Parece incluso una necesidad básica del ser humano. Cada cual tiene unas expectativas, físicas y psicológicas, que espera se cumplan. Las inconsistencias producen un estado mental desagradable (disonancia creo que es el término) y eso hace que se eviten. Así, por ejemplo, se suele preferir leer el periódico que se ajusta a la propia ideología. Lo contrario sería probablemente enriquecedor, pero es mentalmente molesto y casi nadie lo hace. Uno de mis compañeros médicos, fumador empedernido, olvida con sospechosa frecuencia recordar a sus pacientes con problemas circulatorios que dejen el tabaco. Tener pensamientos inconsistentes es incómodo. Se evitan, se rechazan, o se integran mediante una racionalización. Esto último es frecuente cuando se actúa en contra de los propios valores. "Lo hace todo el mundo", por ejemplo, suele restablecer la tranquilidad mental, la consistencia. Así, se puede pensar que cobrar en negro está mal pero hacerlo sin "remordimiento". Un tema muy interesante sobre el que se podría escribir mucho.
 
Amiga Flavia, tu tesis se basa en que a todos nos gusta permanecer en nuestra "confort zone" o zona de acomodo que se podría decir. Sin embargo, la única forma de evolucionar es salir de ella, otra cosa es no ya que sea más o menos fácil, sino el ser capaz de advertir que no vemos más allá de nuestras narices. De todas formas el saber si alguien es inconsistente es un problema indecidible ¿o no?
Y para darte la razón te diré que por norma, soy siempre inconsistente. :-)
 
Divertido comentario. Pues si, se puede ser un pensador crítico, alguien que trata de no aceptar prejuicios como objetividades, ni falacias lógicas como argumentos. O ir más lejos y no confiar siquiera en las propias percepciones y memorias. Es un enfoque atractivo para alguien con curiosidad intelectual. Pero, claro, otra cosa es si ser mentalmente sofisticado y aparentemente inconsistente a uno le hacer ser "mejor". Más feliz, probablemente no. Pero ese es otro tema.
 
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